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Martina Viglietti: “El automovilismo es una actividad plenamente federal”

Por Luciano Sáliche

Martina mira a cámara, sonríe, saluda a los que estamos del otro lado y cuenta las novedades previas a la largada. Tiene puesta una campera rompeviento gris y unos auriculares que la comunican directamente con la cabina de los comentaristas. El vidrio de la cámara que la enfoca tiene algunas gotas, porque llovizna, no mucho, pero lo suficiente como para que se note que allá, en el Turismo Pista que está cubriendo desde el autódromo Oscar y Juan Gálvez, el clima está complicado. El cielo, nublado, tiñe todo de gris pero el logotipo de Carburando en su micrófono, la adrenalina de la transmisión en vivo, las personas que alientan desde la tribuna y su innata simpatía provinciana colorean el espectáculo. “Nunca busqué trabajar en televisión. Realmente todo me terminó saliendo”, dice en diálogo con Polvo, en una mezcla de humildad y desenfado. Ahora, que no está frente a las cámaras, se relaja y reflexiona: “Yo vivo la televisión como un trabajo que es difícil y que engloba a un montón de personas que no se ven. Como todo trabajo tiene sus momentos buenos y sus momentos malos donde nada de todo eso se tiene que reflejar del otro lado de la cámara porque uno está haciendo un espectáculo televisivo. Hay que tener muy presente eso, tanto para hacerlo como para recibirlo. Cuando uno ve tele, sea una cosa noticiable, de política, de deporte, siempre es un espectáculo, siempre es algo que te entretiene, que te tiene entre, que tiene que lograr retenerte del otro lado, y para eso se usan recursos y hay que saber que todo es un poco papel pintado”.

No es periodista, no se asume como tal. Es locutora (se percibe en su dicción, en el tono de su voz y en el abanico lingüístico que usa), se formó como a actriz en el IUNA y tiene una corta pero intensa carrera en los medios: trabajó dos años en el noticiero de 360 TV, tuvo su paso por Radio del Plata con “El Gato” Sylvestre y condujo los programas radiales Damos sala (especializado puntualmente en teatro) y Oíd Mortales. “El periodismo me tomó por sorpresa en el plano laboral. La escuela periodística que yo tuve, más allá de lo locutivo, fue la propia experiencia. Me engloba mucho la palabra comunicadora. Cuando empecé a pensar en esta unión entre ser actriz, locutora y querer estar en los medios… si hay alguna palabra que me abarca es esa: soy una comunicadora”.

Hoy está en Carburando, el programa argentino más importante de automovilismo, nominado a los Martín Fierro como Mejor Programa Deportivo. ¿Un orgullo? “La verdad no es que no le presté demasiada atención. Lo tomé con una sonrisa. Lo que sí está bueno es esta nominación junto al fútbol. Me gustaría ganarlo un poco por eso, para que el automovilismo le gane al fútbol en algún lado”, dice. Su trabajo en este ciclo se divide en dos: en las transmisiones de las carreras de los domingos es cronista de boxes donde aporta datos y novedades y entrevista pilotos; luego, en el piso del estudio de TyC Sports durante la semana, hace el seguimiento en redes sociales sobre cómo entrenan los corredores, alguna polémica y lo que dicen los fanáticos. ¿Cómo fue su desembarco aquí? Bueno, hay una potente historia de esfuerzo y buena fortuna: años atrás hacía un programa autogestionado de karting en El Garage con su padre. Un día que estaban grabando en una carrera la conocieron algunos periodistas. Luego de un año, estaban buscando a alguien para Caruburando y la llamaron. “No lo busqué ni se me hubiera ocurrido buscar trabajo en Carburando. Hice el programa de karting como una idea de mi papá, tenía los recursos técnicos para conducirlo”.

Martina viene de una familia fierrera. Su papá corrió en karting toda su vida como profesión: “Vive de lo que le apasiona, enseñanza que me transmitió muy claramente”. Su tío es ingeniero de pista en TC, Súper TC 2000 y Top Race. “Tengo fotos de bebé arriba de un karting. Sin embargo, al ser tan cotidiano no era algo que me llamara la atención. No me era atípico, lo tomaba como algo común. Ahora este vínculo con lo automovilístico me sirve un montón. No me daba cuenta que sabía de autos, pero en realidad conocía más de lo que yo creía”, dice.

Ahora Martina está en el piso de TyC Sports, tiene anteojos de marco naranja y sostiene una carpeta con el logo del programa. Gesticula, mueve las manos, le quita solemnidad al ambiente; habla sobre los pilotos, cómo se preparan para la próxima carrera, también cuenta lo que los televidentes escriben en las redes sociales. Y a diferencia de cualquier magazine donde se opina de todo, aquí se habla específicamente de automovilismo. Por eso, los mensajes que lee son de felicitaciones o preguntas sobre las novedades de ese deporte que les apasiona. “El automovilismo tiene un público muy particular, muy puntual. La gente o conoce muchísimo de automovilismo o no conoce nada”, dice en entrevista con Polvo, con una dicción tan clara que hace que no tenga mucho sentido desgrabarla.

“La televisión no tiene nada de federal y en ese sentido el automovilismo es una de las actividades más federales que existen. Nosotros trabajamos en diferentes provincias del país, permanentemente nos movemos”, dice y agrega: “Hay muchas categorías zonales que llevan un montón de gente, que tienen un montón de pilotos que son representantes de sus territorios. El automovilismo es una actividad plenamente federal. Estaría bueno que se la tenga en cuenta y estaría bueno que tenga más repercusión. Vos fijate que en los noticieros nacionales, el fútbol es parte de la cartera de las noticias. Ves un recuento de noticias y el fútbol está, y el automovilismo no. A menos que haya un accidente o una vez al año un campeonato, pero no es parte de la agenda. Tampoco es parte de la agenda del noticiero una protesta en Tierra del Fuego y sí un paro de cinco personas en Capital Federal que le importa sólo a los vecinos de esa zona”.

Martina Viglietti 4

Martina  sabe de automovilismo porque, además de trabajar en el tema, su familia es del palo. Sin embargo prefiere ser cauta: “Yo no sé si considerarme una voz autorizada para hablar de ciertas cosas. Soy cronista, no soy ni comentarista, ni mecánica, ni ingeniera, ni piloto”. Encima, su lugar tiene un componente extra: es una mujer husmeando en territorio masculino. ¿Territorio masculino? “Se ve que el hombre tiene más derechos en un montón de trabajos que las mujeres. Es bueno empezar a ver el cambio. Yo creo que se está dando. En lo deportivo se ven muchas mujeres que saben un montón. Tenés el caso de Ángela Lerena en el fútbol que es una genia. Y en el automovilismo también está empezando a pasar (…) Hay muchos comentarios cuando una mujer toma el rol que teóricamente es del hombre. O se le pide que sea minita y te halagan porque estás linda o te halagan que hablaste bien o te halagan porque hacés bien tu trabajo o te piden y te exigen. Hay mucha violencia detrás de todo eso. Yo no soy una persona que quiera hablar y opinar de automovilismo, no es mi rol. Sin embargo la presencia femenina en cualquier equipo hace que sea más amplio el criterio. Lo que querían para Carburando era alguien que acompañe en boxes, que tenga conocimientos de la actividad y que no sea sólo ‘la minita’. Está bueno que la mujer empiece a formar parte y en un futuro -que realmente no sería yo porque no soy especialista en automovilismo pese a que estoy aprendiendo cada día más- sea indiferente si es hombre o mujer, me encantaría que sea parejo porque haya minas que realmente le interese, no tener que forzarlo”.

“La televisión es imagen  y por ende hay algo de lo estético que existe pero hay que saberlo usar en pos de generar un contenido además de eso. Hay un juego que es divertido en un mundo donde imperan los hombres pero hay que saber manejarlo como en cualquier lugar, en una oficina donde las mujeres también están vistas como objetos y son las mujeres las que tienen que hacerse cargo de no ser vistas como tal. Si vos te mostrás como un objeto probablemente lo seas”, agrega profundizando un poco más sobre el mundo televisivo, para más tarde decir: “La tele tiene que ver con la imagen y la imagen está asociada a lo frívolo. Yo trato de no ser frívola pero todos lo somos. Si uno es consciente de que es frívolo, capaz que es menos frívolo”.

El domingo 14 de junio se transmitirán los Martin Fierro 2016 y es probable que Chivilcoy, mediante una de sus paisanas, levante la estatuilla. Hay un esfuerzo ahí, una convicción, alguna dosis de suerte y una tradición fierrera a la cual representar. Martina es clara cuando habla porque no actúa por inercia; reflexiona sobre sus prácticas: “Me gusta muchísimo la adrenalina de laburar con el vivo, como me pasa en la radio, en la tele y en el teatro. Es lo que une estas tres cosas: el salir a la cancha, salir a escena. Terminó la musiquita y me dicen ‘¡aire, Martina!’ y tiene algo que es mágico. Pero detrás de eso hay mucho laburo”.

 

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